Guías para restaurantes

Cómo hacer una carta de restaurante, paso a paso

Decide qué platos vas a ofrecer, ordénalos como se come, escribe nombres y descripciones claras y pon los precios con el IVA incluido. Después cumple lo que pide la ley, como informar de los alérgenos y de que el cliente puede llevarse lo que no ha comido, y publícala en papel y en digital.

Actualizado el 14 de octubre de 2026

1. Decide qué vas a ofrecer

Empieza por la lista de platos, no por el diseño. Parte de lo que tu cocina puede sacar bien en un servicio lleno, con los ingredientes que compras habitualmente.

  • Mejor corta. Una carta corta se lee antes, se elige antes y te deja menos producto parado en la cámara.
  • Platos que compartan ingredientes. Aprovechas mejor la compra y tiras menos.
  • Un plato estrella por sección. El que quieres que pida todo el mundo. Destácalo.
  • Opciones para cada cliente. Algo vegetariano, algo sin gluten y raciones para compartir, si encaja con tu cocina.

2. Ordena la carta como se come

Agrupa los platos en secciones y ordénalas como se piden: para picar o entrantes, principales, postres y bebidas. Si tienes menú del día, sepáralo del resto.

Dentro de cada sección, pon arriba los platos que más te interesa vender: es lo primero que se lee.

3. Escribe nombres y descripciones que abran el apetito

El nombre tiene que decir qué es el plato. Si usas un nombre creativo, acompáñalo de una descripción corta.

  • Ingredientes y cómo se cocinan. "Pulpo a la brasa con cachelos y pimentón de la Vera" dice más que "Pulpo especial".
  • Una o dos líneas. Las descripciones largas no se leen, y menos en el móvil.
  • Sin adjetivos vacíos. "Delicioso" o "exquisito" no aportan nada. El origen, la técnica o el punto, sí.
  • Ortografía. Una errata en la carta se nota más que en cualquier otro sitio.

4. Pon los precios bien

Los precios de la carta tienen que ser el precio final, con el IVA incluido. La Ley General para la Defensa de los Consumidores obliga a informar del precio final completo, impuestos incluidos.

Si cobras el pan, el aperitivo, el cubierto o un suplemento por terraza, avísalo antes de servir: en la carta o en un lugar visible del local.

  • Sin columna de precios. Si los precios van alineados a la derecha, el cliente compara precios en vez de platos. Ponlos al final de cada plato.
  • El euro, una vez. Basta con indicar al principio "Precios en euros, IVA incluido". La carta se lee más limpia.
  • Producto al peso. En pescados y mariscos, di claramente el precio por kilo y, si puedes, el peso aproximado de la pieza.

5. Lo que la ley te pide

  • Alérgenos. Tienes que informar de los 14 alérgenos de cada plato. Puede ser en la carta o de otra forma, con condiciones. Guía de alérgenos →
  • Llevarse lo que sobra. Con la Ley 1/2025, el cliente puede llevarse lo que no ha comido sin coste adicional (salvo en bufés libres; solo se cobra el envase si es de plástico de un solo uso). Tienes que avisarlo de forma clara y visible, preferentemente en la carta.
  • Agua del grifo gratis. La Ley 7/2022 de residuos obliga a ofrecer siempre la posibilidad de beber agua no envasada gratis. No hace falta ponerlo en la carta, pero evita malentendidos.
  • Precios a la vista. La carta, una pizarra o una lista de precios tienen que estar al alcance de cualquier cliente. Un QR solo no basta.

Algunas comunidades autónomas añaden requisitos propios, por ejemplo sobre el idioma. Consulta la oficina de consumo de la tuya.

6. Diséñala para que se lea de un vistazo

  • Letra grande y con contraste. La carta se lee con poca luz y, a veces, sin gafas.
  • Dos tipografías como mucho. Una para los títulos y otra para el texto.
  • Pocas fotos, y buenas. Una mala foto vende menos que ninguna. Si pones fotos, que sean de tus platos de verdad.
  • Lo justo en cada página. Si la carta no cabe, quizá sobran platos.

7. Publícala en papel y en digital

Imprime una versión para quien la quiera en papel y publica la digital con un QR en las mesas. La digital es la que puedes cambiar al momento, traducir y enseñar en Google o Instagram antes de que el cliente llegue.

Recuerda que, según Consumo, la carta solo con QR no basta: el QR acompaña a la carta impresa, la pizarra o la lista de precios.

Hazla con Bookarta en minutos

Sube una foto o el PDF de tu carta y la IA lee los platos, los precios y las secciones. Si empiezas de cero, la escribes a mano en el panel. Después marcas los alérgenos de cada plato, eliges una de las 10 plantillas y la publicas con su QR.

Cuando cambies algo, se ve al momento, y descargas la carta en PDF para tener la versión impresa al día.

Sin tarjeta · Desde 18 €/mes + IVA

Preguntas frecuentes

¿Cuántos platos debe tener una carta?+

No hay un número fijo. Los que tu cocina pueda preparar bien en un servicio lleno. En general, una carta corta se lee y se elige más rápido.

¿Es obligatorio poner los precios con IVA?+

Sí. El precio de la carta tiene que ser el precio final, con los impuestos incluidos.

¿Tengo que poner los alérgenos en la carta?+

Tienes que informar de ellos, pero no necesariamente en la carta: también vale un cartel, una carta de alérgenos aparte o hacerlo de palabra, con condiciones.

¿Tengo que poner en la carta que el cliente puede llevarse las sobras?+

La Ley 1/2025 obliga a informar de forma clara y visible en el local, y dice que preferentemente en la carta o el menú.

¿Cada cuánto conviene cambiar la carta?+

Cuando cambien los precios o los platos y, si trabajas con producto de temporada, al menos con cada temporada.

Fuentes

Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento legal. Actualizado el 14 de octubre de 2026.